Locas en un avión



goudeTítulo original: Los amantes pasajeros
Dirección: Pedro Almodóvar
Género: comedia
Productora: El Deseo
Intérpretes: Cecilia Roth, José María Yezpik, Lola Dueñas, José Luis Torrijo, Raúl Arévalo, Carlos Areces, Javier Cámara
Calificación : No recomendada a menores de 16 años
Duración : 90
Nacionalidad: ESPAÑA
Año : 2013














Almodóvar empezó su carrera siendo un director de cine, pero ahora es un fenómeno sociológico. Y eso hace cada vez más difícil analizar sus películas.
Viviendo en un país en el que está bien visto abominar del cine nacional, sus películas son  esperadas con expectación, incluso por aquellos que no se consideran incondicionales. Ir a ver la última de Almodóvar parece una cita obligada, si uno quiere opinar sobre el fenómeno con conocimiento de causa. Su figura pública despierta filias y fobias que no hacen sino aumentar su popularidad. Ni los detractores más agresivos le niegan la habilidad de vender su obra como nadie lo ha conseguido en el cine español. Hubo un tiempo en que cualquier crítica negativa o nominación sin premio, se consideraban un agravio a su persona, producto de la envidia. Y es cierto que no pocos esperan sus estrenos con el cuchillo afilado. Precisamente por eso, se agradece que se arriesgue, aunque el resultado sea fallido, pero sorprende que a veces no se lo curre un poco más. 

pedro

En La mala educación aparece el cartel de un film entonces imaginario,  dirigida por el personaje de Fele Martínez: “Los amantes pasajeros”. Un par de películas después (también recurriendo a la ficción dentro de la ficción) Almodóvar juega con la comedia dirigida por el personaje de Lluis Homar dentro del melodrama Los abrazos rotos. No pocos fans del manchego afirmaron entonces que la escena de Chicas y maletas les había parecido lo más acertado de uno de los films menos celebrados del manchego. El regreso a la comedia pura (el camino que habría emprendido Pedro tras “Mujeres…” si hubiese querido explotar el filón) era imprescindible, aunque se hizo de esperar, tras el desconcierto que provocó con “La piel que habito”. 

azafatos

Ante el revival del cine de catástrofes, ahí está el tsunami de Bayona, Almodóvar sigue la estela de la parodia a lo Aterriza como puedas. Un avión rumbo a México sufre una avería que desatará imprevistas reacciones entre los pasajeros y la tripulación. El director ha desmentido que la película sea una metáfora  política sobre la situación actual. Sin embargo, la inclusión en la trama de personajes como el banquero estafador (José Luis Torrijo) que huye de una previsible condena y la ex estrella del destape (Cecilia Roth) al servicio secreto de su majestad (tal vez se sienta aludida una de las protagonistas de “La escopeta nacional”) parece apuntar en ese sentido. Por no hablar de lo fácil que resulta identificar el avión que vaga sin rumbo con un país a la deriva, o los pasajeros de la clase turista narcotizados para que no se enteren de la “incidencia”. No será un film político a lo Costa Gavras, pero sin duda tiene más miga de lo que parece a simple vista.
mariscal
El buen arranque en taquilla, ha venido acompañado de críticas destructivas. Uno de los aspectos más comentados, incluso desde que se hicieron públicas las primeras imágenes, es la pluma de los azafatos que interpretan Carlos Areces, Raúl Arévalo y Javier Cámara. Es curioso que se le reproche esto a un director que en sus comienzos cantaba aquello de “Voy a ser mamá, vestido de mujer. Lo que ha causado una mayor decepción, ha sido el uso de un humor demasiado fácil, en una línea escatológica, que resultaba transgresora en tiempos de “Pepi, Luci, Bom…”, pero ahora apenas consigue arrancar una sonrisa a quienes van entregados de antemano. Almodóvar sigue siendo mil veces mejor director que guionista. El momento en que la acción vuelve a tierra firme (¿Por qué solo ocurre con una de las subtramas?) rompe el ambiente claustrofóbico creado hasta ese momento. Aquí se pone a prueba la capacidad del espectador para creer lo increíble, algo que parecía posible en “Mujeres…” (el gag del disco volante) pero aquí resulta chirriante. Luego viene el desmadre, en el que el agua de Valencia y las mescalinas ocupan el lugar del gazpacho y los somníferos de “Mujeres…”. No son las únicas referencias a los felices ochenta. Se advierte el deseo de recuperar el espíritu de aquella época, que lleva a nuestro director más internacional a emplear el tono gamberro de sus primeras películas, ahora que parecía convertido en un director “serio”.



Puede que se espere demasiado de Almodóvar, pero a una comedia dirigida por alguien que tiene asegurada la rentabilidad de su obra antes de estrenarla porque ya está vendida a medio mundo, cabe exigirle unas situaciones y diálogos más elaborados e ingeniosos. Más graciosos, en fin, que es una comedia. Sí parece haber gustado el número musical en playback de I’m so excited, que da título a la película en el mercado anglo. Como ocurrió con Chicas y maletas, tal vez ahora muchos se pregunten cuánto tardará Pedro en hacer un musical.

www.losamantespasajeros.com

0 Comentarios

    Para poder escribir comentarios en la entrada de blog, debes acceder con tu cuenta de candidato, o crear una.